estamos fritos

Gritóle al cielo con los brazos alzados: "¡Échenme aceite!". Y cayóle harto líquido graso, del más puro y brillante en su especie, despojándole de su característica opacidad. Quedóse de este modo bañada, presta para la insistente mortificación que rehusara tiempo atrás.

domingo 20 de septiembre de 2009

Arrancan los festejos

Caminemos, no es tan lejos, no desistan. ¿Y toda esa gente formada? Todos van a verlo. 8:30 en Pino Suárez, diría justo a tiempo si no fuéramos tantos. Tomémonos de las manos y conversemos desde nuestras espaldas, ya sabemos cómo es. Tráguense los reclamos. No hay intencionalidad en los codazos y pisotones, sólo son reflejos, insufribles, pero no hay que pensarlos. ¿Cuántas cuadras faltan? Vamos lento, pasos de niño, pero todavía no ha empezado. Aún no han echado los primeros fuegos. Sigamos, por más fuerte que nos aprieten, ajustémonos al espacio. Dejémonos llevar, inclinados sobre el de enfrente, aunque no te guste. Este señor de azul se me metió, su cabeza llega a mis hombros y, sobre los suyos, reposan mis senos. La verdad es que perdí el pudor, lo dejé unos metros atrás junto a mis pies. Mi brazo derecho busca a Paola, el izquierdo está en manos de Nick. No avanzamos, sólo resistimos entrelazados quien sabe con quien, y truenan los primeros fuegos. Rechifla. De lejos, todavía, vemos que apagan las luces del Zócalo. Ahora suena una melodía post new age con percusiones. Palacio Nacional está de morado, que digo azúl, ya cambió a verde. Se me salió el aire, una corriente de gente en contraflujo nos aprieta. Insisten en que los dejemos pasar, claramente moverse depende de nuestra buena voluntad. Intercambios cortos de miradas. Es inevitable no sentir empatía. Señora, su codo, no va a avanzar más, en serio. A mi izquierda, cientos como yo y una patrulla. Arriba, sobre el techo del vehículo, un policía, rodeado de niños parados y sentados, carga a un bebé diminuto. Después de todo, sí hay responsables. El gobierno federal organizó sin coordinarse con el GDF, puso patrullas cada tantos metros en las principales calles, nada más. El GDF se reservó su "savoir faire", incluidas las vallas y los controles de flujos, y henos aquí, en 46800 m2 y unas pocas cuadras más, moviéndonos bajo los principios elementales de respirar y "avanzar" según lo que cada uno entienda. Llegamos a la plancha. Las 9:20 ya, la siguiente función está por empezar. ¡Suertudos! Frente a nosotros, una pantalla gigante irrumpe en medio de la Plaza de la Constitución, tapando parte de la Catedral. Truenan los fuegos artificiales y la rechifla estalla de nuevo. Apagón, música ambiental y comienza la función. En la pantalla vemos a Místico, Chabelo, Juan Gabriel, Cecilia Suárez, Ximena Sariñana y otros de la farándula. Las señoras a mi derecha se quejan, no ven. Las de mi izquierda, dicen los nombres de los personajes conforme aparecen. Desde la pantalla, nos sonríen en una toma, en la siguiente nos hablan con seriedad. No escuchamos nada, pero por sus miradas sabemos que estamos celebrando en grande. Detrás mío, le gritan a uno que lleva alzadas unas plumas: "¡Ese del penacho!¡Muévete!" Entramos en un tunel del tiempo, donde se suceden imágenes de los cuatro periodos de la historia que conocemos: prehispánico, virreinato, siglo XIX y siglo XX. Pasan fotos, dibujos, pinturas y volvemos con Juanga, Místico y Ximena. Termina la función, rechifla y fuegos. Uno le dice a su novia que lo bueno está del otro lado. Le hago caso yo también y volteo hacia Palacio, y, sí, me encuentro con un espectáculo de primera. Vemos el Palacio Nacional en todas sus variantes pensadas, soñadas y forzadas. Con sus ladrillos en movimiento, cubierto de plantas y flores, como chinampa, convertido en acuario y con acabados de oro. Hasta vemos un Palacio Nacional "como lo verías en un viaje de hongos", dijo una. Pasa una metralleta de fuegos rojos, entra una grabación de mariachis y leemos "¡Viva México!" en gigante. Todos se callan. Lo lograron, entre codos y apretones, siento emoción.

domingo 6 de septiembre de 2009

Cumbia pro-vida (con gráficos animados)

lunes 29 de junio de 2009

www.cuidemoselvoto.org

El sistema y la página están mucho mejor que el badge, averiguen de qué se trata en http://www.cuidemoselvoto.org/. Este 5 de julio, ¡cuidemos el voto!

No sé por qué anuncio como si masas de gente visitaran este blog. Con suerte alguien a parte de mí lo leerá antes del domingo, y, bueno, claro, uno es la diferencia...mantendré el entusiasmo, pues.

domingo 28 de junio de 2009

3 en 1

domingo 14 de junio de 2009

La découverte de l'ombre (enzulumada)

Nous étions désormais assis l'un en face de l'autre. Séparés par un miroir tendu entre nos regards, nous essayions de décomposer le mécanisme qui maintenait cette illusion. L'un en face de l'autre, sans parler, nous sommes arrivés a compter ses vertebres dorsales; visibles malgres le brouillard qui dominait la piece. La veuve s´approcha. Avec sa lanterne et ses yeux pleins de néant, elle fit du bruit pour éloigner l'inconnu; une maniere idiote de conforter en feingant un peu de familiarité. Deux soupirs et une alumette, puis l'incendie de cette fantasmagorie qui nous trainait.
Le reflet réapparu bientot en brissant toute suposition de linearité: le temps suit une géométrie dont le cercle serait l'image simplifée. Pour mieux nous montrer, il découpa une de ses petites scenes de famille avec un long couteau tordu. A l'ombre des statues, sa silouette errante laissait une mince ligne de lumiere en découvrant, ravie, le squelette accroupi entre les arbustes. La veuve récupéra la scene et signala l'anatomie du personage assis sur ses talons. Comme une bete recouverte de draps qui cherchent a dissimuler l'image, le squelette exhibait une fausse ivresse que trompait les passants. Apres une minuscieuse éxamination, nous trouvames enfin la fenetre cachée dans la salive noire du défunt. De l'autre coté, la composition du miroir
se révélait a quatre temps, simultanés et autour d'un meme axe, répétés a l'infini.

martes 9 de junio de 2009

Limite du canard

C'était ma soeur le jour de mon empoisonnement. Comme une riviere brouillante et rompue, elle semblait un léopard paré de rouge. C’etait aussi le temps de la liberté chuchottante dans le livre du prof, entre lignes, on écoutait le sourire d'une fillette soulagée. Dehors, le massif pensait a sa fuite. Il respirait tranquile comme une obese qui ne comprend rien, mais qui tout de meme se repose rassurée d’etre a sa place. Entre le sommeil des jambes et la douleur des larmes, les massifs resteront toujours tranquiles. Peut-etre que celui-ci revait de la fillette qui s'appretait a monter le cheval rouge-noir. Comme nous, elle a tout apprit avec la chanson de nos miroirs. Ensemble, nous avons compris cette jouissance contenue, une sorte de vitalité paralytique. Pareil que les canards chasseurs qui sortent le soir, ce n'est qu'une épopée limitrophe ou tous les oiseaux ont rendez-vous. A la fin, il faut savoir: un canard sera toujours une brute.
(Un juego de Zuluma para no dormir.)

domingo 22 de marzo de 2009

Somewhere over Buenos Aires




















Foto: Sanguinetti